viernes, 24 de octubre de 2014

Granada

 La unica imagen que me viene a la cabeza,  casi como si la viviera, son sus ojos, con las pupilas dilatadas de la noche, segundos antes de acercarme y besarla. Sus ojos, y más bien su ojo izquierdo. había tanta cercanía entre nosotros que costaba verle el rostro entero. Tampoco me hacía falta, ya sé como es. Y os diré que no necesitaba aire para respirar en aquel momento. El aire del que requería mis pulmones era mas prescindible que sus labios.

Te diré que no amo a esa chica, ni que la quiero, porque es de locos amar a alguien cuando lo  has visto en un mes escaso y en contadas ocasiones. Pero si te diré que amo esa timidez que tiene al no saber con que tema empezar una conversación. Te diré que que en tres cuarto de minuto, 45 segundos, ella me habla, conversa, al principio por no estar callada, despues porque se siente agusta o eso entiende mis cuatro sentidos. El quinto solo lo he probado una vez y espero que no sea la ultima. Mis labios no entienden de despedidas.

Te diré que me siento feliz con el codazo de " eh, te has pasado con tu comentario pero no pares" a los 20 minutos de conversacion. El típico chiste, la gracia que mi personalidad abarca para hacer cómoda a la persona con la que paseo, por así decirlo. Quizás la vea mañana, quizás no. Pero la abrazaría no porque lo necesite, si no porque lo necesito yo.

Cualquier persona se vuelve única cuando crees que es la correcta. Eso nos ha pasado a todos. Pero solo lo he hecho posible engañándome a mi mismo. Por querer hacer feliz a alguien en especial. Pero ella, no es que sea otra, es que es la que me despersonaliza, me bloquea y me hace sacar una timidez que no es normal en mi. E improviso, como quien toca un solo de guitarra en un concierto. Porque no me queda otra, o la hago sonreir o me vuelvo a casa esperando una cama en la que nadie va a dormir.

Soy feliz conmigo mismo, es decir, no necesito a otra persona para ser feliz. Pero hacerla reir me llena. Y si me llena, me da motivos para despertarme por las mañanas y dormir intranquilo por las noches. Yo lo veo bien, no todo es perfecto. Pero puedo soportarlo.

Nunca sé que será de mi, un día soy una persona y otro día otra. Depende de la persona que me encuentre con un exceso de tristeza que hay que parar, como una hemorraguia. Me cansaré a veces de sofocar tristezas y arquear sonrisas, pero ya os lo he dicho desde el principio. Puedo abrazar a muchas personas porque lo necesitan y ellas devolvermelo, pero solo hay un abrazo que necesito, y es el de una persona, en especial, por lo que va todo este texto- sentimental, nostálgico- que he escrito hoy. Tenía que soltar un par de cosas que ni spotify ni ningun programa podía subsacarmelo.

No sé " es un comienzo Ted" es lo único que puedo decirme. Y me toca esperar, a poder coincidir con ella. Pero a la pregunta de que si podría verla cada día... Es que no hace falta repuesta.

     Ted.                                                                      
.

0 comentarios:

Publicar un comentario